mariana-torres-javier-sagarna-angel-zapata-sq

Olsson y Laplace en Madrid

Texto leído en la presentación de
Nuevas aventuras de Olsson y Laplace,
de Javier Sagarna, en la librería La Central
(21 de mayo, 2015)
Detalle de fotografía (Claudia Sagarna)
El oso. Detalle (Foto de Claudia Sagarna)

Buenas tardes a todos y muchas gracias por venir a la presentación de Nuevas aventuras de Olsson y Laplace, el último libro de Javier Sagarna.

Os voy a hablar de dos cosas: el proceso de escritura de Javier —cómo ha sido, ya que he tenido la suerte de conocerlo de cerca—, y de la estructura del libro —de cómo está montado por dentro—. Después dejaré paso a Ángel Zapata para que os explique porqué es un gran libro y, sobre todo, porqué es contemporáneo y es actual.

Estoy más que segura de que Nuevas aventuras de Olsson y Laplace se convertirá en una referencia en el género del cuento.

Para hablar del proceso de escritura de Javier tengo que empezar por recordar este otro libro que tengo aquí, el del oso —Ahora tan lejos, Menoscuarto Ediciones, 2012—. El último cuento de este libro se titula “El ártico” y los protagonistas son dos exploradores llamados Olsson y Laplace. Pero en ese cuento ni siquiera tienen nombres de pila, todavía no son Magnus y Philipe. Están aislados en el ártico esperando a que alguien los rescate. De hecho, si lo recordáis, cuando el cuento acaba no parece que Laplace, en concreto, vaya a salir de esa situación con vida… Lo cual es el inicio del planteamiento tan juguetón que va a hacer Javier Sagarna con estos dos personajes en el nuevo libro, el que presentamos hoy, haciendo que el lector se pregunte siempre si Olsson y Laplace saldrán vivos de esas situaciones.

Portada del libro. Menoscuarto, 2015
Menoscuarto Ediciones, 2015

Sobre el proceso de escritura yo juraría que Javier, al principio, no acababa de creerse que todos estos cuentos que le salían tan fácilmente con Olsson y Laplace como protagonistas llegaran a convertirse en un libro. Y es que lo bonito del proceso ha sido que durante los últimos años todo lo que ha vivido Javier lo ha destilado en forma de cuento de Olsson y Laplace. Lo cual tiene que ver con un proceso muy interno de la escritura que, muchas veces, se dice que está destinado al novelista: todo con lo que que el escritor tropieza en su vida acaba en la novela. Pues también puede ocurrir con un libro de cuentos, y para nuestra gran suerte es algo que le ha ocurrido a Javier en concreto con este libro. Daban ganas de regalarle esa camiseta que dice aquello de: “Cuidado con lo que dices que será utilizado para un cuento”.

Pero sí tiene este libro, tengo que reconocerlo, algo similar a una novela y es todo lo que tiene que ver con los dos protagonistas: Olsson y Laplace evolucionan, cambian, maduran y hasta envejecen desde el primer cuento hasta el último. Lo cual me lleva a insistir a que leáis el libro en orden: nada de saltar cuentos ni de empezar por el final porque os perderéis lo oportunidad de ir conociendo a Olsson y Laplace a través de cada nueva aventura, de cada nuevo matiz y cada nueva vuelta de tuerca que está propuesta.

En relación también al orden de los cuentos y al proceso de escritura yo diría incluso que los tres grandes bloques que componen el libro—Salvar al mundo, Un giro inesperado y Llegando hasta el final— y los cuentos que los contienen, han sido escritos casi en cronológico. Aunque después Javier ha movido algún cuento de sitio y escrito alguno nuevo, podemos decir que los bloques grandes han sido elaborados al mismo tiempo. De hecho creo cuando Javier acabó de visualizar esta estructura en tres bloques (y, sobre todo, al encontrar hueco y sentido para la última parte, que ahora os contaré) es cuando realmente no dudó que aquí tenía un libro completo.

En relación a la estructura del libro os puedo contar que la primera parte del libro son doce cuentos y se titula Salvar al mundo. Es aquí donde podría estar incluido el cuento “El ártico”, el del oso, del libro anterior, y tantos otros como podría ser uno donde Olsson y Laplace viajan en los globos aerostáticos que veis en la portada (un cuento que no está escrito pero que seguramente exista dentro del mundo de Olsson y Laplace, como tantos otros, nadie duda a estas alturas que también viajaron en globo). En esta primera parte encontramos los doce cuentos de aventuras más clásicos, si queremos decirlo así. Es la parte joven de la historia de Olsson y Laplace, donde viven la aventura en el cuerpo.

Y aunque parecen historias de aventuras, sencillas de leer, divertidas… lo cierto es que Javier aquí empieza a jugar con nosotros: empieza a descolocarnos un poco y producirnos una cierta incomodidad. No deja que el lector se acomode, se aburra o se acostumbre a un solo tipo de narrador o un solo tipo de género. Por ejemplo ocurre que de repente hay un cambio brutal de escenario: estábamos en desiertos, selvas, tundras, en la cumbre del Himalaya… y de un cuento a otro aparecemos, sin previo aviso, en la ciudad de Nueva York, en el cruce de Laffayet y Bleeket, concretamente.

Los presentadores, asombrados. Escuela de Escritores, mayo 2015.
Los presentadores, asombrados. Lámpara-iceberg en Escuela de Escritores, mayo 2015.

Hay otro punto interesante en esta primera parte y es que, aunque Olsson y Laplace son protagonistas de todos los relatos, encontramos dos cuentos donde Javier los deja solos ante el peligro (nunca mejor dicho). Y son justamente dos cuentos donde Olsson y Laplace acaban de crecer como personajes, dan un salto adelante porque tienen que enfrentarse a una situación desconocida sin su compañero habitual. Ocurre primero con Olsson, en el cuento titulado “Como un canto”. Están en el Himalaya, Laplace está dormido y Olsson se despierta por la noche escuchando una voz, un canto. Se levanta y se dispone a buscar el origen de ese canto, obviamente.

Es un cuento maravilloso y diferente porque nos descubre una nueva cara de Olsson, una cara que no conocíamos y que lo enriquece muchísimo.

Poco después, y ya llegando al final de esta primera parte, ocurre algo similar con Laplace, que os invito a descubrir. No sé, de hecho, si Javier es consciente de esto. Es justamente ese cuento que he mencionado antes, el de Nueva York, que se titula “Ojos ciegos” (y que os confesaré es uno de mis favoritos). En este cuento es Laplace el que se queda solo y, en primera persona, en forma de carta, quién nos cuenta qué ha ocurrido, qué va a ocurrir ahora que Olsson no está, cómo va actuar. Lo cual nos revela un Laplace que no conocíamos para nada y totalmente listo y mucho más esférico para afrontar la segunda parte del libro.

Es entonces, como no podría ser de otra manera, cuando ocurre algo curioso y que, si lo pensamos, ya estábamos esperando. Al final de una etapa joven y de aventura qué más puede ocurrir…, ¿qué encajaría ahora, después de tantas aventuras con hormigas gigantes y algunos jíbaros? Lo que ocurre es que Olsson y Laplace se enamoran, y además, para darle más interés al asunto, se enamoran de la misma mujer. Lo cual viene a cerrar la primera parte del libro.

Durante la firma. Foto de Chiki Fabregat
Durante la firma. Foto de Chiki Fabregat

La segunda parte se titula Un giro inesperado y abre con un cuento muy curioso que también tiene, como todo lo demás, un componente de juego ya que plantea un final alternativo a la historia anterior. A mí me recuerda muchísimo a los libros de Descubre tu propia aventura, esos libros de color rojo editados en Timun Mas que seguramente Javier no los leyó nunca pero pero sus hijos sí. Este inicio, para mí, tiene un tipo parecido de invitación al lector, y nos plantea ese final alternativo que podría haber ocurrido al último cuento de la primera parte.

Además es ahora donde se aborda una temática que aún no había tocado Javier y que ya estábamos deseándolo algunos: el mundo de los piratas, tenemos cofres del tesoro, loros, la isla Tortuga, el imaginario completo de La isla del tesoro. Es una parte muy breve: son cuatro cuentos en total y, estos sí, totalmente cronológicos. En esta parte profundizamos en el corazón de los personajes, en la emoción; porque hasta Olsson, un gigantón rubio y frío, sufre como un oso.

A la tercera parte de libro llegan dos personajes ya, muy cambiados, mucho mas esféricos que los jóvenes Olsson y Laplace de “El ártico”. La tercera parte se titula Llegando hasta el final, recopila nueve relatos y para mí es el gran acierto del libro y lo que seguramente lo va a colocar al otro lado del género y de lo que se ha hecho en el mundo del cuento estos años. Si las dos anteriores tenían que ver con el cuerpo y el corazón, esta tercera parte tiene que ver con la mente, la razón, la imaginación (y es que la aventura, ahora sí, solo la encuentran ahí, porque la aventura ya no está por ninguna parte). Si recordáis antes os hablaba de la cierta incomodidad que producían a veces los cambios de narrador y género de la primera parte. Pero es aquí donde esta incomodidad es descarada. Lo cual es lo más interesante del libro, leído en conjunto y en consecuencia, leído como un todo: aquí tenemos relatos con finales abiertos, donde el lector tiene que dejar de jugar y ponerse a trabajar, poner de su parte, son relatos donde solamente hay diálogos, relatos con un humor sutil, muy mordaz. Son otro tipo de aventuras. Uno no sabe si reírse a carcajadas o, como diría Laplace, deshacerse en lágrimas; estamos todo el tiempo en una situación incómoda y estamos solos ante ello.

Todo esto evoluciona hasta el último relato que, por cierto, es uno de los grandes aciertos del libro. Y ahora sí lo digo en serio, por favor, leedlos en orden, no empecéis por el final, no os hagáis eso a vosotros mismos. Porque es mucho más interesante llegar al final habiendo leído los anteriores.

Lo divertido llegados a este punto es ver cómo os situáis vosotros, como lectores, en relación a ese último cuento (se titula “El comportamiento paloma de los loros verdes”), con los dos protagonistas en ese lugar en el que están, haciendo lo que están haciendo. Cómo de cercanos os sentís a ellos en ese momento. Todo lo anterior ha ido trabajando, ya lo veréis, en una labor de acercamiento al lector. Porque Olsson y Laplace no son unos exploradores lejanos a nosotros que viven unas aventuras increíbles, para nada. Olsson y Laplace no son otros que nosotros mismos. Y este último cuento es el que acaba de acercarnos a ese punto, el que nos pone un espejo delante. Os invito a llegar aquí y ver cómo os situáis. Preguntaros porqué y cómo lo hace, os invito a descubrirlo, cómo hace este libro para hablar de cada uno de vosotros.

Os dejo a continuación con Ángel Zapata que os explicará cómo está construido todo esto para lograr esta emoción concreta, porque yo tampoco lo entiendo del todo. Sé lo que he sentido al leerlo y eso es lo que os quería transmitir, espero haberlo conseguido aunque sea un poco.

invitacion-formato-globos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>