La marea

El azul de Conney Island, abril 2014.
El azul de Coney Island. Nueva York, 2014.

¿Sabes? Llevamos cinco años sin ahogarnos. A pesar de la lluvia. Ha durado tanto que no entiendo cómo, aún, no nos han crecido branquias. Lo de las branquias me hacía ilusión, la verdad. Si tuviera branquias podría atravesar el océano sin respirar. Y todo se acercaría. Y sería más fácil, por el agua. El agua facilita las cosas. Las cosas se dejan arrastrar, y se derriten, y descomponen; después gritan, todas juntas, al unísono. Gritan para no ahogarse.

Llevamos cinco años gritándonos para no ahogarnos. Porque, al gritar, respiramos. Si gritas, respiras, no puedes evitarlo. No te ahogas. A pesar del océano. Ya podrías darme las gracias, por salvarnos. Cinco años.

Jam Session de «Los Diablos Azules» especial Escuela de Escritores, con Alfonso Fernández Burgos (fuera de concurso). La frase inspiradora era: «¿Sabes? Llevamos cinco años».

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